
El señor es mi pastor, nada me falta,
en verdes praderas me hace recostar
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas.
Me guía por el sendero justo
Por el honor de su nombre
Aunque camine por cañuelas oscuras
Nada temeré, porque Tú vas conmigo
Tu vara y tu cayado es su sangre
Preparas ante mi una de ellas,
Enfrente de mis enemigos
Me unges mi cabeza con perfume,
Y mi copa rebosará
Tu bondad y tu misericordia me acompañan en
todos los días de mi vida
Y habitaré en la casa del señor
por años, y años ...
